martes, 10 de abril de 2012

operación pharmakon


La diosa griega Higía, era hija del dios de la medicina Esculapio y hermana de Panacea, la diosa de la curación. Higia recibió de su padre el encargo de preparar los remedios que él empleaba. La copa es el receptáculo adecuado del poder curador, y contiene drogas potencialmente activas. La serpiente sagrada es la que va infundirle la dynamis, la virtus que transformaba la posis (bebida) en pharmakon (el medicamento)

No se investiga mucho hoy en día. Atrás quedaron los días en que alguien experimentaba consigo mismo. El investigador se echaba un trago de la sustancia en cuestión y disponía apenas de un ayudante (aliado) que registraba en su cuaderno de notas los efectos: “ahora tiembla” “ahora suda”

Prosperaron las investigaciones banales. Cosas que ya tienen respuesta antes siquiera formular la pregunta.

El amor, ya alguien lo decía, sólo es noticia en los policiales.

Con mi investigadora de confianza, la Dra Kaiten y otro grupejo marginal que la secundábamos, iniciamos hace años un profundo estudio.

El amor es una de las formas de la ferocidad.

Hay que licuar la ferocidad. Volverla inocua, como esas gotas de edulcorante que se echan sobre el café. Moriremos de otras cosas, pero no de ferocidad.

Juremos.

Les hice jurar esto a mis amigos. Juramos por la de la serpiente sobre la copa como símbolo de la farmacopea. Veneno que en dosis adecuadas cura.

Apenas unas gotas.

Salud.

1 comentario:

KAMANUEK bodhisattva Mahayana dijo...

Muy alentador ya que experimentó en mi misma todos los medicamentos que hago resultado de estudios en fisioterapia homeopatía y otras cosas sin nombre ... si aún y en estos tiempos quedamos de los que buscan la veracidad en la.medicina . Gracias