domingo, 13 de agosto de 2017

enfriamiento global



“…estamos en la era del hielo y no sabemos cuánto puede durar”.
Así terminamos la charla
el naufragio 
de sábado a la noche
abrazados a la última bellota.

Con mi amigo personal 
el sr diegol
somos de la minorita fracción pico y pala

hacemos las changas correspondientes
los trabajitos menores
empañamos el vidrio con nuestro aliento 
con el sòlo fin de dibujar corazones

por gestos asì
no sabemos si empieza el final de la noche
un principio de deshielo
o una mutación de la especie

viernes, 14 de julio de 2017

Mejor matar a un niño en su cuna que abrigar un deseo insatisfecho

Tenía 10 años cuando me confesé por primera vez. 
Era la hora de siesta en que todos dormían,  y por eso de que la oportunidad hace al ladrón, me abalancé sobre el cuerpo del neceser de mi tía hasta encontrar ese brillo labial frutado que era mi delirio.  
Y lo hurté. Pasaron los meses y el corazón delator del brillo labial latía cada vez más fuerte en un cajón de mi cómoda. 
No pude con la culpa y confesé.
Madre organizó con premura el tribunal. Llamó a la tía.

El castigo -si lo hubo- no fue gran cosa porque no lo recuerdo. Sí recuerdo no haber obtenido alivio a través de la confesión. Empecé en cambio a sentir  vergüenza. Una vergüenza enorme por mi deseo de brillo.  Y mucho después vergüenza de haberme querido deshacer de ese deseo de un modo tan ruin ¡confesando! ¡Pretender liberarme del peso de un deseo como si fuese una uña que crece torcida!
Debe ser por eso
que ahora me dejo crecer los deseos
largos como uñas.
Para que se encajen
y enreden
en todo lo que toco.

sábado, 17 de junio de 2017

vidas ejemplares



La momia es más fuerte que el acero.

Es torpe, pero fuerte.

Se sabe que vive porque cuando resopla se mueve la venda que le cubre la boca.



Una vez momificamos a mi hermano mayor con las vendas que usaba madre para las varices. Así fue a una fiesta de disfraces.


La momia compensa su torpe motilidad con una tenaza de dedos que es su arma infalible.

La momia no siempre gana.

Duerme en un sarcófago y sólo sale para las peleas.

No se sabe qué come una momia.

Quizá fuera de las peleas sólo duerme.


Inventarle una vida a la momia.