miércoles, 13 de junio de 2012

Mother


Madre ya le tengo dicho que no me rompa la paciencia con esas visitas inoportunas fuera de programación. Poco me visitó en vida, qué es esto de andar golpeando puertas ahora.
 Ya sé que ud sentía que estaba para otras cosas, y que viene a recordarme que yo también estoy para otras cosas. Lamento desilusionarla una vez más al comunicarle que estoy exactamente donde puedo estar.
Sé que para sus ínfulas de grandeza no le vino bien esta hija indispuesta para continuarla en el trono. Yo sé que siente que la traicioné y le mentí. Efectivamente. Hice ambas cosas, a más no poder. 
Qué podía hacer. O la traicionaba a ud, o me traicionaba yo. 

La vida es así.
Confórmese con saber que la quise como se puede querer algo espinoso. A prudente distancia. Conformesé con que la haya declarado ganadora y me haya retirado sin más, disimulando como pude las marcas de su mordida.
No nos debemos nada mujer.
Así que por favor, deje ya de andar diciendo por ahí que yo la maté. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

mordaz

Anónimo dijo...

3 elementos inquietantes:
-la presencia "intrusiva".
-el fantasma del matricidio,
- y la lectura que hace el inconsciente: "ahora sigue gozando en su posición de mártir"

perorata dijo...

gracias por su visita, anónimo. Todo eso, sumado a mi gusto de "palavrar" ( Bernando Soares -heterónimo de Pessoa-: Gosto de dizer.Direi melhor:gosto de palavrar)Los fantasmas dan charla :)