
Hoy me hice un cuerpo con la máquina. Estuve escribiendo todo el día. Me abroquelé, me replegué, hice del artefacto una trinchera. Afuera, caen bombas. Quisiera traer a todos mis amigos a esta zona, que está tibia, segura, transitable. Mis amigos pasan y se mueven alrededor tornando incomprensible mi gesto. Algunos llevan una pena oculta, algún dolor. Pero cavan sus propias trincheras. Finalmente me dormí un rato. Y soñé. Creo que en el sueño éramos lombrices que aireaban la tierra con sus túneles. Desperté por partes, y mientras despertaba, pensé: mejor ser topos. Topos bajo la tierra. Ciegos pero con garras afiladas.
8 comentarios:
Debo decir que desde hace un tiempo las visito, a ud y a la novia. No dejo comentarios, alguna vez lo intente y mi inutilidad con esta cosa me dejo afuera. Otras veces me quedo solo con eso: leerlas. Hay que decir que tan solo leerlas es ya encontrar algo de ustedes, algo intenso.
Y sí, para qué negarlo, con la novia combustionamos parecido.
gracias por su visita!.
la proxima traiga fuego!
coincido, leerla es encontrar algo, y muy agradable. Saludos.
ay...de repente me sentí en el panel de Roberto Galán diciendo "yo me quiero casar: y ud?" qué pesadilla! es una de mis peores visiones estando despierta
mmm, no sepo no compredo. No se case!
Hoy, me pasé el día frente al televisor buscando repeticiones de policiales. Donde veía un cadáver bien trozado me quedaba.
¡Y usted me habla de despertar por partes!
Maestra, Perorata, maestra
mi buen ofidio: siga mirando policiales. El peceto está muy caro.
me hizo acordar a mi terrario de hormigas que tenía cuando era chica, hacían tuneles y yo miraba sus recorridos detrás del vidrio.
Lo raro es que en mi niñez me apenaban y hoy admiraría esa capacidad tunelística, ese automático construir con lo que hay, sin regodearse en rodeos.
lindo pasear por aquí, lindos comentarios también, un abrazo.
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