sábado, 22 de octubre de 2011

paciencia



los locos son seres armados de paciencia, no cabe duda. Sobre todo con sus doctores. Documentado todo por la escucha atenta de la Dra. Kaiten.http://doctorakaiten.blogspot.com/






"Yo tengo paciencia con las alucinaciones, doctor, mucha paciencia. Pero igual me parece que esas pastillas que me da funcionan en la dirección equivocada.Mire, le doy un ejemplo. Ayer hicimos un asado para festejar mi recuperación. Estaba perfecto. Mi viejo sirvió unos chinchulines, y de pronto aparecen de nuevo las voces. Justo en el momento en que clavaba el tenedor. ¿Y sabe lo que decían?: "Pinchas la tripa y salta mierda."Eso decían. ¿A usted le parece? Yo tengo paciencia, pero no se puede aguantar todo. Es una falta de respeto, Doctor. Insisto en que las pastillas están equivocadas. En vez de calmarme a mí deberían calmar a los hijos de puta de las voces."

jueves, 20 de octubre de 2011

las horas



Pensé que necesitaba un reloj, y entré a un dudoso local de la Galeria Espacio. Me gustó uno, y no andaba. Bueno, este otro entonces. Tampoco. Y así un tercero, y creo que podría haber seguido probando todos los de la vidriera, y que ninguno iba a funcionar. Me agarró un ataque de risa, frente a la vendedora que trataba de simular alguna perplejidad frente a lo que no le interesaba en lo más absoluto.

Después de todo, pensaba mientras salía, una relojería donde los relojes no funcionan sería un buen lugar donde descansar de las horas.

jueves, 13 de octubre de 2011

sobremesa



Descorazonada.
Descarozada como una aceituna, asiste a la sobremesa junto a los restos de una picada fría.
Alguien dice que ya es tarde y se va.
Alguien que todavía espera igual se acopla a la sentencia y dice “sí, ya es tarde”
El reloj no dice nada, marca una hora, sistemática, implacablemente.
No dice hora de qué es.
Sin embargo todos se miran, y como en un ritual absurdo miran el reloj y dicen, “si, es tarde”

Prefiero los relojes de arena –piensa ella- al menos se ve algo caer, algo terminar, algo pasar de un lugar a otro, algo lleno, algo vacío.
Pero no lo dice y hace el ademán de levantar los platos.
Todos repiten el mismo ademán.
Se entrechocan en la cocina, cada uno llevando cosas leves, imperceptibles, un vaso, un plato. Cada quien se ve obligado a llevar consigo parte de la sentencia de la hora.
Culpa colectiva.

martes, 11 de octubre de 2011

"necesidades"



... con uds, la Dra. kaiten. http://doctorakaiten.blogspot.com/

Con nosotros, la gente que habla de "sus necesidades". Oh my god



"De pronto un día mi ex media naranja empezó a hablar de "sus necesidades". Me desorienté. Me exprimí los sesos tratando de dilucidar qué podía tener que ver yo con "sus necesidades" (a no ser que fueran sexuales, claro, pero eso no parecía).Desesperada al fin, le pedí que especificara "sus necesidades". Fue un error. El empezó a chillar que necesitaba ternura, comprensión, contención, acompañamiento, atención... Entonces me largué a llorar a los gritos. Ya iba por la quinta necesidad incomprensible. Era demasiado para mí.Me volví a mi cucha como un perro rengo. Inútil, incompetente, descerebrada -me decían las macetas-. Estúpida, fea, mala -me decía el bicho muerto-. Incapaaaaazzzz! -me gritaban los cubiertos-. Ya había decidido que el alcoholismo era la única solución, cuando sonó el teléfono.Levanté el tubo con aprehensión, pero era solo mi abuela:- Nena, ¿vos me llamaste ayer?- Sí. ¿Porqué no contestabas?- Ay, disculpame, hija, pero me pasé todo el día en el baño. Y no hubo caso, ché. Hace cuatro días que no puedo hacer mis necesidades...En ese instante una llamarada de luz estalló en mi cerebro: "¡Sus necesidades!"