
Un hombre que ayuda es un hombre que se bate a duelo.
Que avanza en esa zona abisal de la mujer
con un cirio apagado en la mano
y se queda allí lo suficiente
-por lo menos hasta que amanezca-
Si el experimento resulta
tiene que ser repetido en cantidades necesarias
3 o 4 o mil amaneceres más
Hay que saber que en la repetición
no se logrará nunca nada,
y que esa nada es precisamente el asunto
el oro de los dioses
por lo que matan los reyes
2 comentarios:
Y de esa nada nacen los mejores poemas, las ondas de hondura, el instante donde el mundo se muestra in/creíble: como es: y deja sin aliento, casi.
Y se espera se espera para volver allí, donde hay nada, donde nada nos espera.
El Elefante Elegante.
comentario digno de un Elefante Elegante. Tiene el bazar a su disposición para hacer todos los desastres elegantes que se le ocurran
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